miércoles, 18 de febrero de 2015

patacones fruta de pan


Esta singular fruta, muy típica del Sur y Caribe de Costa Rica, llamada Fruta de pan, también se le conoce como mapen, panapén, pan de palo, pan de pobre y en inglés como breadfruit. Cuando está verde se consume como verdura, en picadillos, tostada en hojuelas (chips), frita y añadida en sopas. Al madurar se puede disfrutar como miel o fruta fresca.

Es una versión de los patacones que originalmente se hacen con plátano verde. Así que usando el mismo principio, y con el fruto verde pues sale muy fácil.

Una consideración importante, tanto para el patacón como para esta misma, es que son recetas de hacer y consumir de una vez. Ya después de un rato pierden la textura crujiente original y recalentadas no saben tan bien.

Pues bien,  se corta la base del tallo y luego se parte en mitades. Pele con un cuchillo la cáscara y elimine los centros del fruto. Luego parta en tajadas no muy gruesos (1.5 cm aprox). Colóquelas dentro de una fuente con agua, sal y ajos majados. 

Siga igual procedimiento que un patacón. Caliente suficiente aceite en un sartén o freidora. Saque una a la vez cada tajada, seque con papel servilleta y fría a “sellar” por ambos lados (apenas un cambio de color). Saque las tajadas y prense (majar) un poco y regrese al aceite a que se termine de dorar.

Retire y rocíe con sal. Perfecta para boquitas con su bebida “fría” favorita, para el café o para acompañar cualquier comida. 


martes, 10 de febrero de 2015

mondongo con frijoles blancos


El mondongo es el estómago de la res. Cómo víscera ha sido consumida desde época de antaño en Costa Rica y muchos otros países. Prepararla en sopa, con caldo y verduras, es una receta clásica de los turnos y fiestas de pueblos. 
Añadida en salsa de tomate se ha convertido quizá en la forma más aceptada para quienes toleran y disfrutamos de este ingrediente. En cualquiera de estas dos opciones, añadir verduras como yuca (mandioca) y plátano verde, es común por el buen complemento de ambos. 

Días atrás había preparado mondongo en salsa de tomate. Y una amiga me regaló una boquita de frijoles blancos con carne de cerdo. Serví un poquito de cada cosa en el plato junto con arroz y ahi se fueron juntando, resultando que me gustara la combinación y me dio la idea para hacer esta receta. 


Como siempre es importante, iniciar lavando con limón y sal el mondongo (callos, tripa). Después se cocina en trozos grandes, en olla de presión en agua por 20 minutos (se le puede añadir uno dientes de ajo para contrarestar olor). Al tiempo se escurre, se elimina el líquido y se parte en tiras. 
Se vuelve a cocinar en agua fresca por 40 a 60 minutos en olla de presión (contado al iniciar el sonido de la válvula) con todos los olores (especias naturales, cebolla, chile dulce, apio, tomillo, orégano)

Aparte cocine frijoles blancos hasta que suavicen, con agua, sal y olores y unos pedacitos de costilla de cerdo para mejorar el sabor. ( es recomendable remojar por dos horas los frijoles o bien media hora pero con agua caliente)


Prepare una salsita natural de tomate a su gusto, adicione una salsita tipo ranchera y un poquito de caldo donde se cocinó el frijol. Cocínela a bajo fuego por 20 minutos y entonces añada el mondongo y los frijoles escurridos.
Deje que se tomen los sabores y antes de servir añada culantro y apio tierno bien picadito. Un arroz blanco siempre será un buen complemento para esta receta. O bien servir como boquita con tajadas de pan tostado.


lunes, 9 de febrero de 2015

miel de ayote


Una receta que se puede preparar en cualquier momento del año. Pero que inclina su tradición para los meses de verano, coincidiendo con la Semana Santa y los postres de la época. El ayote también conocido como calabaza, auyama, cuando está maduro (sazón) se convierte en el ingrediente principal. No debe ser muy viejo tampoco, por sí mismo contiene mucha humedad y no dejaría consolidar el nivel de miel. 

Entonces busque ayote sazón. De buen color, anaranjaditico, de cáscara dura, por lo menos de 1 kilo. Disponga de una tapa de dulce, entre más negrita mejor. (papelón, piloncillo, panela); unos cuántos clavos de olor, astillas de canela, chorrito de vainilla, hojitas tiernas de limón o de higo y un pedacito de cáscara de naranja. 
 
Parta el ayote por la mitad !! Emoticono smile elimine las semillas si lo desea (algunos prefieren dejarlas) y parta luego en trozos más pequeños y mantenga en agua. Puede hacer algunas punzadas a la cáscara, con cuchillo en cada trozo.
Coloque en una olla la tapa de dulce picada en trozos grandes y apenas 1/4 de taza de agua. Añada las especias, tape y deje que empiece a deshacerse el dulce, a fuego medio. 

Cuando se empieza a tomar la consistencia de miel (espesa) incorpore el ayote partido dentro de la olla. Baje el calor a medio bajo (si su cocina tiene 6, póngalo en 3). Tape. Deje que se vaya cocinando el ayote lentamente. Mueva ocasionalmente con suavidad y cuando se reduce la mitad del líquido (el mismo ayote lo aporta), destape y deje que el ayote absorba el dulce.



El color de la tapa de dulce lo tomará el ayote. Algunos lo prefieren más claro. Se puede incorporar azúcar caramelizado, para encender el color. Se disfruta caliente, o ya frío y refrigerado. Con helados, o con un vaso de leche fría. 

domingo, 8 de febrero de 2015

ceviche de mango

Días atrás en la zona de Orotina había probado un ceviche de mango cele y quedé prendido de la receta. No era tan ácida como la mayoría de los ceviches y entre la "conversona" con la Señora del local, pues ahí me fue soltando la receta.
 Aprovechando la oferta de mangos con la entrada del verano, pues me decidí a prepararla y aquí Cocina Costarricense se las comparte. Justo así como la Sra. me la contó, con muy buen resultado, pero la receta acepta cambios a personalizarla según su gustos o tolerancias personales.

Se ocupan unas 3 tazas de mango picado en cuadritos pequeños. El mango cele (verde) que esté firme, pero que ya tienda a pintón. Igual puede añadir 1 verde verde y otro pintoncito.

Después pique los olores (cebolla, chile dulce, apio y culantro) bañados apenas de 1 jugo de limón.
Mezcle mango y olores y bañe con jugo de naranja (de envase tetrabrick 2P). Parece que jugo natural no funciona, pues tiende a fermentarse más rápidamente. 



Y el toque "sorpresivo" de la receta es añadir 1 sobre de consomé de camarón. Medio desconfiado le fui poniendo a poquitos, pero sí, vieran que si funciona. No sabe a camarón, pero le da el gustico para que sepa a ceviche. De cosa mía le eché una puntica de sal.

Así lo tiene en refrigeración para que esté frío. Y no es necesario añadir ninguna salsa extra. Así mismo sabe muy bien.

galleticas tricopilia


Que rico unas galletas para tomar café verdad? O para pellizcar de pronto! Su página Cocina Costarricense les comparte esta fácil y rápida receta. 

Pique dos barras de margarina (120gr c/u) con 3 tazas de harina, 1 cucharadita de sal y 1 taza de azúcar. Pique hasta formar borona y luego amase. No requiere líquidos ni huevos ni nada más, sin embargo podría añadir unas cucharadas de agua fría, si así se le hace más fácil).


Divida la masa en bolitas al tamaño que le guste, aplaste y dele forma de galletas, coloque en una bandeja, barnice con yema de huevo (para darle más color, igual puede usar el huevo entero), decore con un trocito de “tricopilia” ( o una cucharadita de jalea de guayaba) y lleve a hornear, a temperatura media de su horno (350F/180C) un poquito hasta que estén doraditas. En unos 12 minutos ya deberían estar. Deje enfriar y disfrute con su cafecito! 

(*la tricopilia es pasta de guayaba o mermelada en cubos). Puede intentar con la mitad de los ingredientes!!

martes, 20 de enero de 2015

budin con frutas en licor


El budín es una receta de antaño, cuando el panadero pasaba todos los días y dejaba el bollo o la manita de pan en la bolsa de tela, que se dejaba afuera de la casa. Si bien se consumía fresco, ahí iban quedando pedacitos. Y para aprovecharlos se preparaba esta receta en la forma más básica, mojando en leche, añadiendo unas cucharadas de azúcar, pedacito de mantequilla y un par de huevos. Así todo mezclado se cocinaba al horno y ya había algo más para el cafecito.

Pues como todo el cocina, está el asunto de probar añadir o cambiar algo para variar las recetas. Y el budín es una que se presta para darle sabores y aromas en cada ocasión. Jugo o ralladura de naranja, pasas, el puré de alguna fruta, un poquito de jalea o mermelada. Hasta vegetales como el ayote o camote se pueden integrar.
Yo soy de experimentar y probar. También le he añadido esencias y licores, rompope y más. Esta vez, con las frutas que se habían conservado en licor durante al menos un mes atrás, para el tradicional queque navideño, las he usado para añadir a la receta básica del budín, dando un sabor extra.
La elaboración del mismo incluye 1 bollo de pan tipo baguette, añejo de preferencia para que esté más tostado, el que se parte en trozos con las manos y se humedece con pocos de leche (1 taza o un poquito más), apenas a que suavice el pan. Luego se añaden 3 huevos, ½ barra de margarina (60 gr) derretida, ¾ de taza de azúcar, ½ taza de queso blanco rallado y 1 cucharada de vainilla. Se mezcla ligeramente a integrarlos.

Finalmente se incorpora 1 taza de frutas marinadas en licor (ron oscuro y dulce). Las frutas pueden incluir uva pasas, ciruela, cerezas, fruta confitada, cáscaras de naranja, dátiles. Se vierte todo a un molde engrasado de mantequilla y se lleva al horno precalentado a temperatura media (350°F/180°C) por unos 45 minutos hasta que el centro esté firme. Los últimos minutos se puede usar solo parte superior del horno, para darle color al budín.
Es necesario dejar enfriar por completo para poder partir. Así se luce de forma simple, pero con un buen sabor, este budín que sirve para acompañar el café o como postre.