miércoles, 24 de septiembre de 2014

sopa con torta de quelites


Que vaina con estas lluvias de setiembre
que te mandan a dormir más temprano que siempre

Hay que hacerlo bien abrigado y enroscado
y  haber comido calientito que quede uno calentado

Cocina Costarricense les sugiere una sopita de verduras
con torta de quelites que hasta le evita calenturas


Es que los brotes tiernos de la mata de chayote
le dan por sí solos a las comidas un buen gustote

Y si pica un rollito que quede bien partido
luego los revuelve con huevito medio batido

puntica de sal y la fríe en sartén a que se haga una torta
la parte en pedacitos y se la hecha a la sopa

Que bella Costa Rica, nuestro campo y su sustento

que dejan la panza llena y el corazón contento! 

lunes, 22 de septiembre de 2014

atol de maíz


Una fácil receta que se disfruta tibia como una rica merienda, o bien refrigerada y fría como postre. 

Usando el maíz tierno, que por sí mismo tiene un sabor dulce, este atol espeso es una receta tradicional de la Cocina Costarricense. Requiere de 4 elotes grandes tiernos. 

Desgrane o bien corté con el filo de un cuchillo, (raspando el elote) y licue el maíz con 1 taza de agua. Pase por un colador y el líquido resultante lo pone en una olla a fuego bajo y mueva en todo momento. 

Verá que rápido empieza a espesar, añada 1 taza de leche a poquitos, vainilla o canela en astilla  y deje que vuelva a hervir. Ponga 2 cucharaditas de azúcar y deje que tome consistencia de atol.

Sirva en tazas pequeñas y decore con canela en polvo. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

arepas de jocote


El jocote es una de las frutas preferidas por los Costarricenses. También conocida como " ciruela de huesito" (Spondias purpurea) se produce en nuestro país con gran éxito y disfrutamos cada uno de sus estados, verdes con sal y maduros como fruta fresca y empleado en refrescos, helados y más.  

 Lo que  nosotros denominamos arepas, son una especie de tortilla a base de harina, mezclada con huevo, leche y azúcar. Podría asemejarse los “pancakes” y varía según si le añade polvo de hornear que las hace más esponjosas, o si se omiten líquidos para hacerla más  crujiente. En sus variaciones también está el añadir ingredientes extras, como banano, avena.
Dado la temporada del jocote y en virtud de que muchos se maduran pronto, sumado a las ganas de experimentar, se me ocurrió aprovechar la pulpa de esta fruta y  combinarla en la preparación de jocote.

Si los frutos están bastante maduros, para obtener la pulpa basta exprimirlos con las manos sobre un recipiente, hacer presión contra un colador, para eliminar cáscara y  semillas. Si no están tan  maduros, se pueden poner a cocinar en poco de agua  y dejar hervir. Así la cáscara se abre  y será más fácil sacar su pulpa.

Es una tarea de paciencia. Se requiere casi de 1 kilo de jocotes maduros para obtener 1 taza de pulpa. Pero el saber que se está haciendo algo nuevo y sentarse luego a disfrutar su buen sabor, vale la pena. La pulpa obtenida se coloca en un recipiente, ahí mismo añada 1 cucharada de azúcar, chorrito de vainilla (y/o canela), 1 huevo y vaya añadiendo cucharadas de harina y mezclando (disponga de 1 y ½ taza para esto). De ser necesario, para tener la pasta ideal de arepas, puede requerir poquitos de leche. Recuerde que no es una pasta muy húmeda, pero tampoco seca.

Luego en un sartén caliente, coloque una cucharadita de mantequilla y otra de aceite. Cubra bien la superficie y vierta cucharadas de la mezcla. La temperatura debe estar a fuego alto al inicio y conforme se vierte se baja medio. Tape y deje que se formen burbujas  en cada arepa. Dele vuelta para que se dore por ambos lados y repita hasta terminar la mezcla. Escurra sobre papel servilleta y entonces sí, estarán listas para disfrutar.

viernes, 19 de septiembre de 2014

huevo asado en hoja de plátano

Las hojas de plátano se usan mucho en la cocina costarricense y de otros países de América Latina. Huella del sabor en la cocina indígena y de campo. Sirve y hace las veces de plato, como aportar ese rústico sabor en las diferentes recetas.
Costumbre de los campesinos envolver entre ellas, su almuerzo para llevar la faena agrícola, o para llevar los alimentos en épocas de recolección del café. Los alimentos que se preparan envueltos en ellas, carnes, arroz, masas, cocinados al vapor o fuego lento, absorben mucho más ese sabor característico de la hoja. Tanto así que los tamales son los más notorios para el uso de hojas. En otras culturas (como la India) se sirven los alimentos sobre las hojas y se debe comer con las manos, marcando pautas culturales importantes. Incluso hasta el doblar la hoja de cierta manera al terminar  de comer, tiene el mismo significado que dejar los cubiertos sobre la vajilla como símbolo de aprobación de lo ingerido.
 Los alimentos calientes servidos en estas hojas absorben y adquieren los valores nutritivos y medicinales del plátano. Comer así es como usar un plato nuevo cada vez, desde el punto de cuido del medio ambiente, en sustitución de material plástico o desechable. Importante también destacar que no es necesario usar aceites o mantequillas, por lo que es más grato y  económico cocinar con ellos.
Siempre es importante la limpieza de la hoja con una tela húmeda y luego según la receta “soasar” la  hoja, que implica ablandar sobre fuego previamente para que se manipule más fácilmente. Hay una receta simple, que la practican en los pueblos indígenas de Costa Rica, pero que también se hace en varias casas, cuando se dispone de hojas de plátano, cocina de leña y un sartén o plancha eléctrica. Igual se puede hacer en la cocina eléctrica. 
El asunto es el huevo asado. Simple cocinar el huevo frito o revuelto usando como base la hoja. Se coloca sobre la cocina un sartén o plancha, sobre ella la hoja de plátano, con la parte menos brillante directo al calor. Se deja ablandar un minuto y se vierte el huevo encima. (recuerde que no es necesario el uso de aceites o grasas).

Manipule con cuidado para que le huevo no se mueva. Tape con la mitad de la hoja, apenas doblada  y deje que se cocine el huevo. El prepararlo así le dará un gusto especial, luego usted lo puede servir a su mejor manera, para acompañar un gallo pinto, con tortillas o con pan. Gracias a Don José María Monge por el aporte fotográfico. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

huevo tierno


De los recuerdos de infancia para muchos es que nos sirvieran un huevo tierno (tibio o pasado por agua también se les llama). Es el huevo que se pone a cocinar solo en agua y apenas por unos pocos minutos, por lo que la cocción estará apenas parcial y donde se espera que la yema no haya cuajado. Los huevos así son ricos en proteínas y bajos en grasa, ojalá saber y usar huevos frescos.  La forma de servirlos durante mucho tiempo fue acompañados de una tela (limpión) para evitar la temperatura de la cáscara, aunque también el mercado desde siempre ofrecía productos aptos (hueveras) en forma de pato, la misma clara y en tacitas o moldes de madera como base del huevo.


Puede ponerse a cocinar de dos formas, respetando los tiempos. Una es colocando los huevos en una olla y añadir agua fría suficiente para cubrirlos. Poner el calor en alto y esperar que empiece el hervor, para reducir la temperatura. Entonces se calcula 2 minutos para que la yema y clara estén muy suaves, 3 minutos la clara ya blanca y la yema inicia a espesar y 4 minutos la clara está cocinada y la yema suave.

También puede poner a hervir a temperatura alta solo el agua y sumergir con la ayuda de una cuchara cada huevo, algo que debe hacerse rápido pero con suavidad para que el huevo no se rompa. Bajar en este momento la temperatura al fuego. En este caso es mejor dejar los huevos por 5 minutos máximo para que la clara esté lista.

Se retiran de la olla con una cuchara y se sostiene con el limpión o se coloca sobre la huevera. El asunto es quebrar uno de los extremos, golpeando con una cuchara, para ir quitando pedacitos de la cáscara y abriendo un agujero.

De aquí en adelante viene la parte divertida y muy personal. Añadir unos granitos de sal e introducir pedacitos de tortilla suele ser lo más inocente y común. O bien intentar con una cucharita ir sacando y mezclando yema y clara. Otros prefieren usar pan (miga) o hasta pan tostado. Por ahí leí que hasta servido con guineos hervidos en agua, funciona como un complemento perfecto.
A muchos les trae el recuerdo que ser consentidos con un huevito tierno cuando estaban enfermos o como premio infantil. La verdad es una receta tan práctica, sencilla y económica, que recrear esos viejos y buenos recuerdos está al alcance de un huevo!

miércoles, 17 de septiembre de 2014

arroz con quelites


Los quelites son los brotes tiernos de la chayotera, planta tipo enredadera que al crecer se va amarrando naturalmente de lo que encuentre como base: árboles, ramas, cercas. Por esta razón se construyen enrejados para que la planta se desarrolle y genere la cosecha de chayotes cómodamente. 
De la planta del chayote, se aprovecha todo, los chayotes mismos, los quelites, la raíz de chayote y hasta los bejucos se usaban para hacer bombas de jabón. Cabe destacar que Costa Rica es uno de los mayores productores de chayotes a nivel mundial.
Los quelites se pueden añadir en muchas recetas de la cocina costarricense. Simplemente lavados y picados, se pueden hervir y hacer tortas, añadir en picadillos y en el arroz como hoy les comparto.

Haga su arroz como de costumbre y le añade un puñado de quelites al momento de añadir el agua o caldo. Puede sofreír cebolla, añadir el arroz para tostar un poco, sal si lo prefiere, al agua o caldo y se deja hervir para que reviente el arroz. Luego se tapa, se baja el fuego y se deja que termine de cocinar. O bien si usa olla arrocera, incorpora todo junto y suelta con tenedor cuando el arroz está listo.
Además de colorido, le brinda un sabor especial a vegetal y lo hace más nutritivo. Una idea simple, pero que nace de la Cocina Costarricense.